EL PROYECTO

El proyecto se compone de una gran plaza "excavada en la montaña" como eje central por donde discurre un río, “significado de la vida”, y que tras caer desde un lago superior creando una cortina de agua, envuelve la plaza en un canal perimetralmente como símbolo del monte sagrado de Arafat y del pozo de Zemzem.

En esta plaza central -y como parte de ella misma- se erigen unas zonas de usos diferenciadas para actividades de carácter religioso y cultural, a saber,

* Una Mezquita, como elemento central
* El jardín de los creyentes
* Zona de purificación
* El jardín de la cultura
* Escuela coránica
* Museo islámico
* Sala de conferencias
* Zona de servicios


completamente integradas con una pura armonía entre una arquitectura sostenible, el agua y la vegetación. Es precisamente esta armonía uno de los pilares que lo convierten en un pequeño paraíso de los sentidos.

En definitiva, se pretende construir un espacio de vida y de sensaciones de tal magnitud, que no se pueda describir ni explicar de forma fiel, y que solamente se pueda descubrir en toda su dimensión cuando se visita.



Descripción de los elementos principales


La Mezquita

La mezquita no es solamente el principal edificio religioso, sino una verdadera creación de la civilización islámica y una relevante institución socio-cultural. Lugar de oración, y también, sitio privilegiado de meditación, solaz espiritual, comunicación entre los hombres, y enseñanza.

Tomando como base que el musulmán puede rezar en cualquier lugar en virtud del hadiz del Profeta "La tierra me ha sido asignada como oratorio, y, por mi, su suelo es puro; también, en cualquier lugar que sea, a la hora de la oración, el fiel de mi pueblo debe orar", arquitectónicamente se representa en un lugar excavado bajo un lago convirtiendo el lugar en un espacio de geometría racional dispuesta de manera que su funcionalidad e idea, convierte lo humano y lo divino en un paraíso de sentimientos profundos, con una arquitectura limpia de trazo árabe.

En el interior de la mezquita nos encontramos un lugar excavado con formato geométrico, roto por una gran roca de aspecto natural que se sumerge en el interior desde la parte superior del templo. La luz entra a través de una gran bóveda de cristal de trazo árabe y que en su parte superior, exteriormente, esta rodeada por agua y por las rocas que entran al interior de la mezquita. La decoración interior es una continuación de los aspectos cerámicos que configuran el canal perimetral que rodea la plaza.

Con una arquitectura integradora de espacios y formas "nacidas de la tierra", donde la naturaleza se funde con lo tradicional y lo moderno formando una sola entidad, se respetan -huyendo de toda fastuosidad- sus elementos más significativos, tales como la sala de oración, patio, mihrab, mimbar y qibla.

A ambos lados de la mezquita se sitúan los jardines, en el lado derecho el jardín de los creyentes y la zona de purificación, y a su lado izquierdo, el jardín de la cultura, la escuela coránica, el museo islámico y la zona de servicios.


El jardín de los Creyentes

Situado a la derecha de la mezquita y encima de la zona de purificación, se accede a esta zona ajardinada de estilo árabe elevada sobre la plaza a través de un pórtico que representa la entrada al paraíso.

El jardín, es una aspiración del hombre que podemos encontrar a lo largo de todas las épocas y de todas las civilizaciones. El jardín árabe manifiesta el anhelo por el Paraíso mahometano. La vida del musulmán está ligada a la idea que tiene del paraíso, imaginado como un jardín, un lugar de delicias y placeres donde podrá alcanzar la completa satisfacción de sus anhelos. El Profeta anuncia: «Dios ha prometido a los creyentes y a las creyentes unos jardines en los que corren ríos. En ellos vivirán eternamente: tendrán hermosas moradas en el jardín del Edén». Y basta contemplar la Alhambra de Granada, para tener la sensación de que el ideal de los árabes era vivir sobre un jardín.

Por lo tanto, el jardín de los creyentes se envuelve de todo aquello que le puede proporcionar placer a los cinco sentidos del hombre: para la vista, el color, la luz y la sombra; para el olfato, las plantas aromáticas o el dulce perfume de las flores; para el oído, el murmullo del agua; para el tacto, las distintas texturas de los materiales, y para el gusto, el sabor de los frutos. Todo el jardín está envuelto en un clima de sensualidad, paz y recogimiento.

En las paredes se esculpen versos que mencionan las bellezas del jardín, se decoran con abstractos dibujos florales, y se colorean con tonos que harán resaltar la luz que penetra desde el exterior. El amplio uso de azulejos de vivos colores constituye otra de sus particularidades.

El agua -que en todo jardín es el elemento vitalizador se convierte en esencia viva y dinámica- asegurando a la vegetación una lujuriante exuberancia y constituye el elemento decorativo de mayor evidencia, apareciendo en fuentes, pilas, surtidores y sabios artilugios que la hacen vibrar en ondas o reflejos de luz.

Un lugar donde podemos pasear por medio de jardines y fuentes, representación de esculturas de animales que adornan los distintos espacios que envuelve este lugar lleno de naturaleza, transportada a la mas absoluta geometría.

Desde los jardines podemos ver la parte superior de la Mezquita. Se percibe la proyección interior de la misma reflejada en un lago de aspecto natural, el cual contiene un conjunto de rocas ajardinadas que sustentan la gran cúpula de cristal, con intencionalidad en su composición en la búsqueda del cielo.


Zona de purificación (hammam)

Ubicados en el margen derecho de la mezquita, se alberga un espacio para baños árabes (hammam) independientes para hombres y mujeres. Muhammad decía que el calor del hammam (que en árabe quiere decir "esparcidor de calor") mejoraba la fertilidad y que uso haría que los seguidores de la fe se multiplicarían.

Con la simbología de un sitio dirigido a la purificación e higiene del cuerpo en la antesala a la oración (el espíritu se purifica en la mezquita), se pretende además que los usuarios puedan gozar de la magia del agua no solo como elemento purificador en una atmósfera puramente árabe, sino que también puedan experimentar sensaciones corporales que deriven en un bienestar espiritual que no se puedan explicar con palabras ni aunque se experiencen.


El jardín de la cultura

Este jardín es un espacio abierto a todas las personas por encima de sus creencias, y se sitúa en el margen derecho de la plaza, al que se accede también a través de un pórtico, que representa el aspecto humano de la historia islámica y su presente, el encuentro del hombre consigo mismo, su evolución, el por qué de la arquitectura, el significado del arte con respeto a las creencias, el sentimiento profundo de la vida en los aspectos de evolución de su trayectoria, de su aprendizaje, el respeto a la vida y a la naturaleza en todos los sentidos sobre la base de nuestra existencia.

Nada más traspasar el pórtico, nos encontramos una fuente de chorros que sustentan una enorme escultura de dos palomas, una negra y otra blanca. El significado es contundente, entramos en un lugar donde todos los hombres son iguales, no hay razas, es un lugar para todos.

Es un lugar que nos adentra en la enseñanza del respeto e interés por una cultura y una religión determinada, la forma de entender el Islam en todo su esplendor histórico, el por qué de su lucha en la historia. Este es un lugar de fragmentos de la historia en un recorrido envuelto en jardines, cascadas y lagos de distintos trazos históricos y épocas. Es un lugar donde podemos sentarnos, hablar y conocer los aspectos más interesantes de una cultura y una religión asentada en la historia en un entorno completamente natural que nos acerca a la tierra en paz y armonía.

Bajo el jardín de la cultura se asientan un museo de historia y arte islámico multimedia, una escuela coránica para no-musulmanes con profesorado voluntario (cualquier musulmán puede predicar el Islam), y una sala de conferencias.


Otras zonas

El proyecto contempla una zona de servicios ubicados en el perímetro exterior del jardín de los creyentes y del jardín de la cultura (a ambos lados del exterior de la plaza) dónde se ubicarán una zona de restaurantes, parking, urinarios y zonas de ocio para el disfrute familiar principalmente.